Potencia tus resultados con agilidad emocional - LID Editorial Colombia

Potencia tus resultados con agilidad emocional

¿Alguna vez a deseado tener un “control remoto” emocional que te permite modular la intensidad con la que vives las emociones? Creo que sería fantástico poder tener esa capacidad. ¿Cuántas veces has visto a las personas perder el control en medio de una situación tensionante y después arrepentirse por haber actuado con falta de inteligencia emocional? El objetivo de esta nueva entrada es compartir contigo herramientas que te permitan sentirte con mayor capacidad para actuar ágilmente cuando las emociones se colocan turbulentas:

En el mundo empresarial actual, la agilidad emocional es una habilidad esencial para el éxito. Los ejecutivos que pueden controlar sus emociones y adaptarse rápidamente a los cambios son mas propensos a tomar decisiones acertadas, construir relaciones sólidas y liderar equipos de alto rendimiento. 

La neurociencia afectiva ha demostrado que las emociones juegan un papel fundamental en nuestro comportamiento y en nuestro rendimiento. Cuando estamos emocionalmente equilibrados, somos más capaces de pensar con claridad, tomar decisiones acertadas, empatizar con las personas y resolver problemas de manera creativa. Sin embargo, cuando estamos bajo estrés tóxico o ansiedad, podemos tomar decisiones impulsivas o cometer errores.

Descubrir la gran ventaja competitiva que es desarrollar agilidad emocional solo lo entiendes a plenitud cuando comienzas a ver tu capacidad de no dejarte arrastrar por la ola emocional, sino que puedes tomar distancia considerar las alternativas y actuar con mentalidad estratégica, todo un super poder, no lo crees, de allí la escalada que ha tenido la inteligencia emocional en los últimos años dentro de las competencias más deseadas en las personas. Una pregunta frecuente de mis clientes es “¿por dónde comienzo?” y por eso quiero dejarte un paso a paso y espero que me dejes en comentarios tu opinión para saber que me lees:

1. Experimentar y procesar nuestras emociones es esencial para tener agilidad emocional: Cuando reprimimos nuestros sentimientos, estos pueden manifestarse de manera negativa, en forma de ansiedad, depresión o problemas físicos.

2. Aceptar nuestras emociones nos ayuda a entenderlas y a encontrar formas saludables de expresarlas: Esto nos permite conectar con nosotros mismos de manera más profunda y a construir relaciones más auténticas y reales con los demás.

En el ámbito empresarial, la capacidad de gestionar nuestras emociones es fundamental para el éxito. Cuando podemos gestionar nuestras emociones, las competencias que tenemos desarrolladas se expresan mejor haciendo que afrontemos con mayor equilibrio la incertidumbre, nos adaptemos mas fácil y expresemos el capital creativo.

En la vida personal, la aceptación de las emociones nos ayuda a lidiar con los desafíos y a disfrutar de las alegrías de la vida. Nos permite vivir de manera más plena y satisfactoria.

Algunos neurotips para incrementar nuestra agilidad emocional:

  • Reconoce tus emociones. El primer paso es reconocer cómo te sientes. Presta atención a tu cuerpo, tus pensamientos y tus sentimientos. El Dr. Daniel Siegel, reconocido psiquiatra, nos brinda una valiosa perspectiva sobre la regulación emocional a través de su concepto “nómbralo para domesticarlo”. Esta poderosa técnica nos permite comprender y regular nuestras emociones de una manera efectiva y científicamente respaldada. Cuando experimentamos una reacción emocional intensa, nuestro cerebro responde liberando hormonas del estrés que pueden afectar negativamente nuestro bienestar físico y mental. Sin embargo, al colocarle un nombre a nuestras emociones, ya sea internamente o en voz alta, activamos la parte racional nuestro de cerebro. Este acto de nombrar las emociones nos brinda la oportunidad de aclararlas y comenzar a procesarlas de manera más saludable. Si te gusta escribir llevar un diario emocional, es una muy buena forma de ver en la semana como van tus emociones, observando y registrando como inicias el día y como lo cierras.
  • Acepta tus emociones. No juzgues tus emociones ni intentes reprimirlas, para lograr la tan anhelada agilidad emocional es crucial comprender que reprimir las emociones difíciles no es la senda hacia el bienestar. Al contrario, cuando intentamos bloquear o negar nuestras emociones desafiantes, inadvertidamente también amortiguamos nuestra capacidad para experimentar emociones restauradoras como la alegría y la felicidad. Las emociones son un paquete completo, y no podemos elegir cuáles sentir y cuáles no. Simplemente reconócelas y acéptalas como parte de ti, no son ni buenas ni malas simplemente son mensajeros que te muestra las señales en el camino.
  • Expresa tus emociones de manera saludable. Hay muchas maneras saludables de expresar nuestras emociones, como el ejercicio, la escritura o hablar con un amigo o familiar de confianza.

Si te sientes feliz, puedes sonreír, dar las gracias o decir algo positivo. Si te sientes triste, puedes expresar tu tristeza de manera breve y concisa. Si te sientes enojado, toma un descanso para calmarte antes de hablar con alguien. Si te sientes estresado, puedes hablar con un amigo, familiar o colega de confianza.

La llave secreta está en tu respiración, practicar en varios momentos del día, aquietarte y entrar en calma programa tu cerebro para que ante la adversidad el solo hecho de respirar profunda y lentamente te lleva de manera automática a la calma.

Así como no hay cuadritos sin ejercicio, tampoco agilidad emocional sin practica, entonces a darle duro a esas redes neuronales para que tengamos mucho músculo emocional .

Autora: Blanca Mery Sánchez.

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